Despertar

Despertar


Despertar cada día es una bendición maravillosa y una nueva oportunidad para regalarme todo aquello que ayer me faltó.


Me preguntáis por mis rutinas, porque en este estilo de vida más consciente, las rutinas son los pilares para poder llegar lejos con nuestros sueños… Más que llegar lejos, materializarlos.


Cada día cuando despierto, lo primero que siento de forma espontánea es una inmensa alegría por estar donde estoy.

Inmediatamente me viene la imperiosa necesidad de dar gracias sobre papel, pero antes, mucho antes de salir de la cama, vuelvo a cerrar los ojos para sentir el cuerpo, estirarlo bajo el calor de las mantas y así salir de ellas con una mayor atención.

Luego me siento al borde de la cama, con la espalda más recta y dedico unos pocos minutos a observar la respiración e indagar en mi cuerpo para saber cómo está en esta nueva mañana y saber cuánto amor debo darle y dónde enfatizar.

Luego busco mis esterilla de yoga ( ahora utilizo una que me encanta porque fortalece mis brazos ) y procuro hacer un mínimo de estiramientos para desperezar el cuerpo y activarlo.


Cada día es diferente, pero me esfuerzo por no salir de casa sin antes escribir unas líneas de agradecimientos. Agradecer con el corazón y sintiendo de verdad las cosas que me llenan, muchas de esas se repiten cada día, pero es que me siento muy afortunada por la casa que me cuida, mi familia, mi trabajo, mis conocimientos, mis amigas… y luego intento agudizar la consciencia y recordar pequeños detalles del día anterior que hicieron que mi día fuese aún mejor. Y si, agradecer es casi de las mejores rutinas de mi vida, me llena de alegría recordar todo lo positivo, me calma profundamente, me conecta y me impulsa cada mañana y proseguir con mi día, es GENIAL!


Otro hábito que he adquirido en los dos últimos años, es el del cuidado de mi piel. Me gusta hacer un sencillo pero profundo masaje facial con aceites esenciales especiales para mi tipo de piel recomendados por las matildas y también por lurdes iniesta y también un doing ( golpecitos con los puños) en las piernas, brazos y espalda para activar la circulación ( también con alguna sinergia de aceites…)


Me gusta escuchar música clásica porque entiendo que de algún modo el sonido penetra en mis células.


Luego hay cosas del día a día que son inamovibles: comer cereal integral cada día, tomar sopa de miso, hacer yoga, ir al gimnasio tres veces por semana, encender una vela siempre con mis nuevos propósitos y comer en familia y sin móviles en la mesa al menos 4 veces por semana.


Cuando cae la noche y llega la hora del recogimiento, de forma íntima reflexiono sobre mi día e intento llegar a esos momentos en los que reaccione de forma innecesaria o otras situaciones que no tienen sentido a las que sin prejuicio les sonrío y espero que se hayan desvanecido de mi ser para mi próximo despertar.


No existe mayor placer que el momento en el que estiro mi cuerpo nuevamente en la cama, cierro los ojos y medito hasta quedarme dormida otra vez.


Tienes alguna rutina ? Algo que te llene de paz en tu dí a día? Te escucho..


Tienes una rutina que te haga feliz?



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